En la planta 26 del icónico W Barcelona, donde el horizonte se disuelve entre luces y mar, NOXE presentó la semana pasada OMOTENASHI, una nueva carta de cócteles que eleva la experiencia nocturna a un territorio casi ceremonial. Inspirada en la filosofía japonesa que entiende la hospitalidad como un gesto anticipado —casi intuitivo—, esta propuesta no solo se bebe: se percibe, se interpreta, se recuerda.
Aquí, cada detalle responde a una intención. Desde la técnica hasta la narrativa, OMOTENASHI se construye como un manifiesto sensorial donde la coctelería contemporánea encuentra su dimensión más emocional. La carta se abre, de hecho, con una declaración de principios: “el gesto que nace de la intención”, una frase que resume la esencia de una experiencia donde lo invisible adquiere protagonismo.

El cóctel como lenguaje emocional
Lejos de limitarse a una secuencia de bebidas, OMOTENASHI se articula en torno a un universo simbólico que conecta forma y emoción: círculo, mano, nube, espiral, burbuja y cuadrado. Conceptos que dialogan con la perfección, la artesanía, lo etéreo o lo efímero, y que convierten cada copa en una extensión del relato.
El resultado son 11 cócteles de autor que reinterpretan la tradición japonesa desde una mirada cosmopolita, vibrante y absolutamente contemporánea.

Entre los imprescindibles, destaca SHISOJIN, una reinterpretación del mojito donde el shiso y el sake Misaki aportan un giro herbal y sofisticado. KOUSHI, por su parte, eleva el Old Fashioned con Hibiki Whisky, miso y yuzu, explorando el umami con profundidad y elegancia. Más inesperado resulta KYOTO, un Espresso Martini que combina tequila, miso y banana en una mezcla tan estimulante como adictiva.
La noche se vuelve magnética con KUMO, especiado y seductor, mientras que HOSHI —con matcha, maracuyá y Veuve Clicquot Rosé— introduce una burbuja exótica pensada para alargar el ritmo nocturno. Y para los amantes de la pureza aromática, KAZE despliega una composición seca y envolvente con notas de palo santo y ruibarbo.

Un mapa sensorial para dejarse llevar
La experiencia se completa con el Taste Map, una herramienta intuitiva que guía al comensal a través de perfiles aromáticos —herbal, cremoso, especiado, burbujeante o seco—, eliminando la fricción de la elección y reforzando esa fluidez casi coreografiada que define la hospitalidad japonesa.
OMOTENASHI convive además con los grandes clásicos de NOXE, como MIYAJIMA o WABI SABI, y se abre también a quienes buscan una experiencia sin alcohol con propuestas como YUGEN e IKIGAI, donde la complejidad aromática se mantiene intacta.

Un destino donde todo sucede
NOXE es más que un espacio: es un punto de encuentro entre culturas, sabores y atmósferas. Con vistas panorámicas de 360º y una propuesta gastronómica japonesa contemporánea, se consolida como uno de los destinos imprescindibles de la ciudad.
Con OMOTENASHI, la noche en Barcelona se eleva. Más íntima, más sensorial, más consciente. Un lujo que no necesita explicarse, porque simplemente se siente.




