En pleno corazón de la ciudad, Hard Rock Cafe Barcelona invita a las parejas a romper con lo convencional y abrazar el espíritu más cinematográfico de Las Vegas. Durante dos noches exclusivas, el restaurante se transforma en una auténtica capilla americana donde el amor se celebra entre acordes de Rock ‘n’ Roll, estética retro y mucho sentido del humor.
La propuesta recrea el imaginario de las míticas bodas exprés americanas con una puesta en escena vibrante y cuidada al detalle. “Elvis” y “Marilyn”, dos iconos eternos de la cultura popular, serán los encargados de oficiar ceremonias simbólicas que prometen risas, complicidad y recuerdos imborrables. Todo, sin protocolos rígidos y con el desenfado que define a la marca.

Glamour americano y rock ‘n’ roll para una boda diferente
La experiencia está pensada para parejas que buscan algo más que una cena romántica. Aquí, el amor se sella con actitud. La ceremonia es gratuita, y el único requisito es reservar mesa y disfrutar del Menú Especial de San Valentín, diseñado para compartir y celebrar en clave americana.
Cada pareja recibirá un Certificado de Matrimonio Hard Rock como recuerdo, además de anillos simbólicos para sellar el momento. Las ceremonias tendrán lugar aproximadamente quince minutos antes de la hora de la reserva, integrándose de forma natural en la experiencia gastronómica.

Una propuesta gastronómica para compartir (y brindar)
El Menú de San Valentín incluye un plato para compartir entre dos personas compuesto por una selección de clásicos irresistibles del restaurante: Wings, Chicken Tenders, Onion Rings y Nachos. Una combinación perfecta para una velada distendida donde el amor se celebra entre sabores intensos y espíritu festivo.
Barcelona ya tiene su pequeña capilla blanca. Y sí, esta vez, el “sí, quiero” suena a guitarra eléctrica.
La experiencia está diseñada para disfrutarse sin formalidades, con ese toque de espectáculo que convierte cualquier instante en una escena memorable. Porque este año, San Valentín no se limita a una cena: se convierte en una historia que merece ser contada —y fotografiada—.



