La ciudad volvió a demostrar que sus encuentros más memorables no siempre son los más multitudinarios, sino aquellos capaces de reunir sensibilidad, propósito y belleza en una misma escena. Eso fue precisamente lo que ocurrió durante la presentación de la colaboración entre Pretty Ballerinas y Fundación Xana, celebrada en uno de los enclaves más emblemáticos del shopping barcelonés.
La boutique de Mascaró y Pretty Ballerinas se transformó por unas horas en el universo de esta alianza solidaria, un espacio donde el imaginario de la firma dialogó con los “Animal Héroes” de Edgar Plans, aportando al entorno una dimensión artística, colorista y profundamente emocional. El resultado fue una atmósfera cuidada hasta el detalle, capaz de envolver a los invitados en una narrativa donde la moda dejaba de ser únicamente objeto de deseo para convertirse también en vehículo de ayuda real.

Entre las anfitrionas de la velada destacaron Elena y Bella Cullell, junto a Lina Mascaró, que ejercieron como embajadoras de un encuentro marcado por la cercanía y la complicidad. A la cita asistieron también perfiles reconocidos del panorama social y digital, como Sira Martínez, además de distintas personalidades de la alta sociedad barcelonesa, consolidando el evento como uno de esos encuentros donde Barcelona reafirma su dimensión más sofisticada y, al mismo tiempo, más humana.
La flagship de Rambla de Catalunya reunió a Elena y Bella Cullell, Lina Mascaró, Sira Martínez y destacadas personalidades barcelonesas en una velada donde moda, arte y compromiso social se dieron la mano.
En el centro de la convocatoria estuvo la presentación de una pieza de edición limitada que sintetiza el espíritu de la colaboración. Para esta ocasión, Pretty Ballerinas reinterpreta su icónico modelo Nicole, convertido ahora en una bailarina solidaria intervenida con los inconfundibles bordados y grafismos de Edgar Plans. El diseñador y artista aporta a esta creación su particular lenguaje visual, reconocible por una sensibilidad lúdica y optimista que, en este contexto, adquiere además una carga simbólica especialmente poderosa.

Más allá de su dimensión estética, la pieza nace con un propósito muy concreto: el 100% de los beneficios obtenidos por la venta de cada par se destinará íntegramente a Fundación Xana. Una decisión que sitúa esta colaboración en un lugar poco común, donde el diseño emociona y también actúa. En un momento en el que la moda busca redefinir su papel en la sociedad, esta iniciativa propone una respuesta clara: poner la creatividad al servicio del acompañamiento, del cuidado y del impacto tangible.
La reinterpretación solidaria del modelo Nicole, intervenida por Edgar Plans, destinará el 100% de sus beneficios a Fundación Xana, reforzando la idea de una moda que también puede transformar vidas.
La labor de Fundación Xana se centra en apoyar a familias con niños, niñas y jóvenes que padecen enfermedades graves y que necesitan acompañamiento asistencial, emocional y práctico durante todo el proceso. Una misión profundamente conmovedora, inspirada en la sonrisa de Xana Martínez Cullell y en su capacidad de hacer felices a quienes la rodeaban. Su legado, transformado hoy en impulso solidario, dota a esta colaboración de una profundidad que va mucho más allá del gesto simbólico.

Durante la velada, los asistentes pudieron descubrir de cerca esta propuesta mientras disfrutaban de un ambiente distendido y elegantemente orquestado, acompañado por un Cava Reserva Brut Nature “Pure”, cortesía de MASCARÓ Cavas y Espirituosos Singulares. Todo contribuyó a reforzar el tono de una cita donde la hospitalidad, la emoción y el compromiso convivieron con naturalidad.
La colaboración también pone en valor el ADN de Pretty Ballerinas como firma independiente y de tradición familiar, con más de un siglo de experiencia en el arte de hacer zapatos. Cada par se manufactura en Menorca, en un proceso en el que intervienen más de 60 manos expertas, reivindicando un saber hacer mediterráneo que mira al futuro sin renunciar a sus raíces. Elegir la marca, recuerdan desde la casa, es también apoyar una empresa comprometida con su entorno, con la economía circular de la isla y con una manera de producir respetuosa con empleados, proveedores, clientes y medioambiente.




