En Poblenou, uno de los barrios que mejor representa la capacidad de Barcelona para reinventarse, emerge un nuevo destino dispuesto a alterar el mapa gastronómico de la ciudad. Lejos de los enclaves más previsibles del Eixample, CHIMÚ propone cambiar de coordenadas, elevar la mirada y dejarse llevar por una experiencia que comienza incluso antes de llegar a la mesa.
Tras atravesar el lobby de LabTwentyTwo Barcelona, el ascensor conduce directamente hasta un rooftop que se revela casi como un secreto suspendido sobre la ciudad. Arriba, las vistas abiertas, la vegetación, la piscina, la barra y un interiorismo de lujo cuidosamente diseñado, componen una puesta en escena pensada para desconectar del ritmo urbano sin abandonar su energía.

CHIMÚ nace con vocación de convertirse en uno de esos lugares que merece la pena descubrir y compartir. Un hidden spot de espíritu cosmopolita donde la gastronomía, la coctelería y la música conviven bajo el cielo mediterráneo. Todo está cuidado para construir una atmósfera sofisticada, aunque sin rigideces: un concepto “premium casual” que invita tanto a una cena pausada como a prolongar la noche alrededor de la barra.
En el rooftop de LabTwentyTwo Barcelona, CHIMÚ fusiona cocina Nikkei, coctelería de autor y diseño con unas privilegiadas vistas sobre la ciudad.
Su propuesta culinaria se adentra en el universo Nikkei, ese encuentro entre la precisión japonesa y la intensidad de los sabores peruanos. La carta está concebida para compartir, transformando la mesa en un recorrido entre culturas, técnicas y texturas. Entre sus platos más representativos aparece el Chimú Ceviche, inspirado en una receta transmitida entre generaciones de cocineros peruanos, junto a los Nori Tacos, elaborados con ingredientes seleccionados y un marcado acento Nikkei.

La parte dulce continúa explorando los contrastes. La tapioca de coco se acompaña de sorbete de manzana verde, puré de fruta de la pasión y merengue de matcha, mientras que el pastel de tres leches incorpora crujiente de coco, helado de plátano y caramelo de miso. Combinaciones reconocibles que adquieren aquí una lectura más contemporánea.
Al frente de la cocina se encuentra Jairo Balcázar Sola, cuya trayectoria pasa por los espacios gastronómicos de W Barcelona y la apertura de NOXE. Sus raíces ecuatorianas, su conocimiento de las cocinas andina y asiática y una depurada precisión técnica dan forma a una propuesta expresiva, creativa y alejada de fórmulas previsibles.

La experiencia se completa en la barra bajo la dirección de Oriol Codina Roig, quien inició su recorrido en Dry Martini Barcelona. Su selección de cócteles de autor incluye creaciones como Matchimú, con vodka, matcha, vainilla, leche y fresas; Coco-roku, una combinación de ginebra, coco, manzana y leche; o Geisha Pornstar, de perfil frutal y acompañado de sake.
Poblenou suma un nuevo destino gastronómico de espíritu cosmopolita donde los sabores de Japón y Perú dialogan sobre el skyline de Barcelona
Detrás del concepto se encuentra Georgios Eleftheriadis, Head of Food & Beverage de Odyssey Hotel Group, con experiencia en ciudades como Dubái, Berlín, Roma y Viena. En Barcelona, la dirección del proyecto recae en Vincenzo Ricci, Food & Beverage Manager de LabTwentyTwo Barcelona, quien traslada esa visión internacional a un espacio conectado con la personalidad creativa de Poblenou.

CHIMÚ tiene algo de evasión y algo de descubrimiento. Una experiencia de alto nivel que podría encontrarse en cualquiera de las grandes capitales de la moda y la vanguardia, pero que cobra un significado propio al desplegarse sobre Barcelona. Porque hay lugares a los que se acude para cenar y otros, como este, que invitan a vivir la ciudad desde una perspectiva completamente diferente.





