Hay ediciones de Sónar que se recuerdan por un nombre propio. Esta se recordará por una cifra: catorce horas. Es lo que duró, sin interrupción, la última jornada del festival, repartida en seis escenarios funcionando en paralelo desde la tarde hasta el amanecer. Nunca antes había ocurrido algo así en sus 33 años de historia.
Por ahí pasaron Skepta, Cabaret Voltaire, el nuevo show The Resistance de Charlotte de Witte y la energía más cruda de Metrika. The Prodigy debutaron en el festival, WhoMadeWho y Modeselektor ofrecieron sus directos, y Amelie Lens presentó AURA, su espectáculo audiovisual más ambicioso hasta la fecha. Pero si hubo una pieza que condensó el espíritu de esta edición, fue STOOR Live: dos jornadas de improvisación en formato 360º sobre el escenario SonarCar, que culminaron con Speedy J compartiendo cabina con Dasha Rush, Luke Slater, Mathew Jonson y Ø [Phase]. Física, hipnótica, sin guion fijo.
Más de 150.000 personas circularon por una Sónar Week que volvió a desplegarse por distintos puntos de Barcelona, con más de cien actuaciones repartidas entre escenarios, clubes y espacios al aire libre. La música fue el eje, pero no el único.

Llotja de Mar, el otro centro de gravedad
Mientras la ciudad bailaba, Sónar+D estrenó sede en la Llotja de Mar, un edificio que añadió al festival una solemnidad inusual: columnas, mármol y una arquitectura impresionante como escenario de conversaciones sobre inteligencia artificial y arte digital. En su 13ª edición, el programa congregó a más de 4.000 asistentes y 200 participantes llegados de más de veinte países.
Por sus masterclasses, mesas redondas y performances pasaron Monica Rikic, Evicshen, Mindy Seu, Eugene Healey, Joana Moll, Shoeg y niceaunties, junto a AUSGANG studio, Volvox Labs, Arts Korea Lab y un grupo notable de artistas jóvenes locales. El programa AI & Music powered by S+T+ARTS y el proyecto colaborativo TIMES insistieron en una idea que Sónar lleva años defendiendo sin necesidad de subrayarla: la pista de baile y el debate sobre tecnología pueden ocupar la misma noche.

Un domingo que no quería terminar
El resto de la ciudad siguió el ritmo a su manera. Sónar District, también en el Fòrum, y el ciclo OFFSónar en Poble Espanyol prolongaron las noches por otros escenarios, y la colaboración Moog x Sónar en un club del Raval estiró la fiesta hasta el domingo. Durante unos días, junio en Barcelona sonó distinto.

Lo que viene
La próxima Sónar Week ya tiene fecha: 17, 18, 19 y 20 de junio de 2027. Antes de eso, el festival pondrá rumbo a Tokio. Trece años después de su última visita a la capital japonesa, Sónar Sound y Sónar+D se integrarán en el NU Festival, que ocupará Takanawa Gateway City los días 26, 27 y 28 de junio. En el cartel: Nathan Fake, Daito Manabe, Two Shell, DJ Krush, William Basinski y Actress junto a Suzanne Ciani presentando Concrète Waves.
Barcelona, mientras tanto, vuelve a su ritmo habitual. Pero durante unos días de junio, entre la Llotja de Mar y el Fòrum, la ciudad demostró —otra vez— que sabe escuchar hacia dónde va el futuro antes de que llegue.




