La barra, las manos de quien prepara un cóctel y el trazo que empieza a ocupar un lienzo compartieron protagonismo el pasado 15 de julio en Volta Bar. El espacio de Borneta Hotel inauguró Volta i Tornada, una serie de encuentros concebida para acercar la coctelería contemporánea a otras formas de expresión artística.
La primera edición nos permitió descubrir de cerca el universo de Aldea Bar, al frente de la barra de Volta durante dos horas. Silvia Dorninger elaboró ante los invitados los dos cócteles concebidos para la ocasión, revelando una forma de entender la alta coctelería en la que la técnica, el gesto y la experiencia avanzan al mismo ritmo.

No era una colaboración trasladada sin más de un bar a otro. La proximidad con la bartender, el ritmo de las preparaciones y la posibilidad de conversar alrededor de cada copa hicieron visible aquello que con frecuencia permanece oculto tras el servicio: el criterio, la técnica y la sensibilidad que sostienen una creación líquida.
Aldea Bar tomó la barra de Volta con dos creaciones exclusivas mientras Bas Bults convertía la energía de la velada en una obra en directo.
Mientras los cócteles pasaban de la barra a las manos de los asistentes, Bas Bults desarrollaba una intervención artística en directo. Conocimos al artista y seguimos la evolución de la obra en tiempo real, desde los primeros gestos hasta una composición atravesada por la atmósfera del encuentro y la interacción con quienes ocupaban el espacio.

La pintura funcionó como un segundo relato de la velada. El lienzo iba registrando lo que sucedía a su alrededor mientras Aldea Bar construía el suyo dentro de cada copa. Ambas disciplinas avanzaron simultáneamente, sin competir entre ellas y sin necesidad de explicar en exceso su conexión.
Borneta Hotel inaugura una serie de encuentros abiertos a la comunidad creativa que conectará coctelería, arte, música, poesía y perfumería.
Por Volta Bar se reunió una representación de la comunidad creativa de Barcelona: bartenders, artistas, profesionales vinculados a la gastronomía y perfiles procedentes de distintos ámbitos culturales. Ese cruce de miradas terminó definiendo el carácter de la cita, más cercano a una reunión abierta entre creadores que a una presentación convencional.

Con Volta i Tornada, el establecimiento del Borneta Hotel, situado en el número 26 del Passeig de Picasso, amplía su relación con la escena local y convierte la cultura de bar en un territorio compartido. La propuesta continuará a lo largo del año con ediciones previstas aproximadamente cada mes y medio, incorporando lenguajes como la música, la poesía, la caligrafía o la perfumería.
La primera noche dejó clara su intención: volver a la barra como lugar de intercambio, observación y creación. Volta i Tornada comienza así su recorrido desde el Born, con una fórmula capaz de cambiar en cada encuentro y conservar precisamente ahí su atractivo.




