Entrar en Volta, el restaurante de Borneta, suele ser una invitación a dejar cierta solemnidad en la puerta. Bajo los históricos Porxos de Fontseré, el hotel ha construido un universo joven, cosmopolita y desenfadado, en sintonía con la energía creativa del Born. Allí, la gastronomía se entiende como una celebración compartida: se viene a comer bien, pero también —y esto resulta igual de importante— a pasarlo bien.
Ese espíritu marcó la nueva edición de Pa Amb Oli Supper Club, celebrada el pasado 8 de julio junto a Bar El Pollo. El encuentro reunió al chef ejecutivo de Volta, Andrea De Benedictis, y a Aimar Córdoba, fundador y alma del establecimiento barcelonés, alrededor de una propuesta que conectó cocina mediterránea, producto de temporada y una forma deliberadamente informal de disfrutar de la mesa.
La velada comenzó a las ocho de la tarde con una recepción al aire libre bajo los arcos de Borneta. Las copas de cava y los primeros aperitivos —un amuse-bouche y una milhojas de bienvenida— acompañaron una llegada relajada, sin protocolos innecesarios. El ambiente anticipaba ya el tono de la noche: gente joven, conversación fluida y esa mezcla de espontaneidad y cuidado estético que define a Borneta.

Después, la acción se trasladó al interior de Volta, al salón contiguo a su gran barra central. Este elemento, convertido en el corazón del restaurante, articuló una cena en la que los platos fueron apareciendo para compartir, acortando distancias entre los asistentes y devolviendo a la gastronomía su dimensión más social.
Andrea De Benedictis y Aimar Córdoba reunieron en Volta los sabores de Borneta y Bar El Pollo en una cena distendida bajo los arcos del Born.
Andrea De Benedictis aportó a la colaboración dos de las elaboraciones vinculadas al carácter de Volta: la parmigiana y el tartar de ternera. Frente a ellas, Aimar Córdoba llevó a la mesa algunos de los sabores reconocibles de Bar El Pollo, reinterpretados para la ocasión, como el huevo relleno, la tortilla y el cabracho. Más que enfrentar dos estilos, el menú permitió observar cómo ambas cocinas encontraban un lenguaje común en el recetario mediterráneo y en el respeto por las preparaciones aparentemente sencillas.

La parte principal incorporó un plato de cordero, dentro de una sucesión de elaboraciones creadas especialmente para aquella noche. La cocina avanzó sin perder el ritmo distendido del encuentro, entre mesas compartidas, conversaciones cruzadas y la presencia constante de De Benedictis, cuya cercanía y simpatía imprimieron a la experiencia ese punto personal que distingue a Volta.
Producto mediterráneo, platos para compartir y espíritu barcelonés protagonizaron la nueva edición del ciclo gastronómico de Borneta.
El cierre llegó con el ya emblemático tiramisú de Volta, uno de los postres predilectos del chef. Servido también para compartir, prolongó durante unos minutos más una cena que encontró su mayor virtud en la naturalidad: buena cocina, un espacio con personalidad y la sensación de que nada necesitaba ser excesivamente solemne para resultar especial.
Desde su primera edición, celebrada en octubre de 2025, Pa Amb Oli Supper Club se ha ido definiendo como un punto de encuentro entre cocineros, proyectos independientes y comunidad local. La colaboración con Bar El Pollo confirmó esa vocación y volvió a situar a Borneta en conversación con la escena gastronómica barcelonesa.




