El pasado 21 de septiembre, MCORTÉS se presentó en Barcelona. La firma, fundada en España en 2022 y con una primera colección lanzada en 2025, propone volver a mirar el bolso desde su construcción: la elección de la piel, la proporción de una curva y el cuidado de un acabado. Es ahí donde sitúa su idea de lujo.
Al frente está Montse Cortés, cuya trayectoria en casas como Louis Vuitton, Tiffany & Co. o La Perla precede a este proyecto propio. Su universo creativo se alimenta de los viajes, el arte, la naturaleza y las formas de la arquitectura. Ese recorrido se traduce en siluetas depuradas, volúmenes suaves y una voluntad de recuperar el vínculo entre diseño y oficio.

El lugar donde esas ideas adquieren forma es Ubrique, en Cádiz. En los talleres, la elaboración exige precisión desde el corte de la piel hasta la costura y el acabado de los bordes. Las curvas características de MCORTÉS añaden complejidad al trabajo: mantener su continuidad y resolver cada encuentro entre piezas forma parte de una construcción cuidada tanto por fuera como por dentro.
Pegasus, Lynx u Orion pueden requerir entre 15 y 25 horas de trabajo artesanal.
Los bolsos se confeccionan en piel de becerro y se forran íntegramente en piel de cordero. A esta combinación se suman costuras reforzadas y herrajes metálicos. El tratamiento de los cantos merece una atención particular: el lujado, el pintado y el pulido manual, con varias capas aplicadas sobre los bordes, contribuyen a rematar la pieza y proteger sus terminaciones.

Modelos como Pegasus, Lynx u Orion pueden requerir entre 15 y 25 horas de trabajo artesanal. El dato ayuda a entender qué hay detrás de una silueta aparentemente sencilla. Una parte de su valor reside en esas operaciones discretas que permiten que el diseño conserve limpieza y precisión, también al observarlo de cerca.
Las constelaciones dan nombre a una colección con distintas formas de acompañar el día a día. Pegasus adopta el formato amplio de un shopper; Lynx apuesta por la funcionalidad de la bandolera; Orion concentra el lenguaje curvo de la casa, y Carina propone un bolso de mano minimalista. La paleta alterna tonos arena, cuero y gris con verde jade y un azul más intenso: matices que permiten elegir entre la discreción y una presencia de color más marcada.

En Maison MCORTÉS, en Barcelona, ese universo encuentra un espacio dedicado a descubrir las colecciones y conocer sus materiales e inspiraciones, con atención personalizada. Las imágenes de campaña prolongan esa visión en un vestuario de líneas limpias, vestidos fluidos y tonos coordinados, donde el bolso aporta carácter sin dominar el conjunto.
Piel de becerro en el exterior y de cordero en el interior: el cuidado del detalle recorre toda la pieza.
La propuesta invita a elegir con atención a la forma, al tacto y a la construcción. Bolsos atemporales pensados para seguir teniendo sentido en el armario cuando la temporada haya cambiado.



