La noche del pasado jueves 28 de mayo dejó claro que CHIMÚ es más que una nueva apertura: es una declaración de intenciones dentro del mapa lifestyle de la ciudad. En pleno Poblenou, uno de los barrios con mayor pulso creativo de Barcelona, el nuevo rooftop de LabTwentyTwo Barcelona se presentó en sociedad con una inauguración a la altura de su ambición: sofisticada, potente y absolutamente contemporánea.
Desde la llegada, la experiencia se construye casi como un pequeño ritual urbano. El ascensor conduce hacia un espacio donde la ciudad parece cambiar de ritmo y donde las vistas sobre Barcelona, con la icónica Torre Glòries dominando el horizonte, convierten cada instante en una postal de la nueva Barcelona. Allí arriba, CHIMÚ despliega un universo de contrastes bien resueltos: calma y energía, intimidad y escena social, gastronomía de altura y espíritu relajado.

El concepto nace como un espacio premium casual con una identidad muy clara, dirigido a un público urbano, cosmopolita y culturalmente inquieto. CHIMÚ se proyecta como un punto de encuentro donde el diseño, la luz, la música y la cocina conviven con naturalidad.
La gran apertura de CHIMÚ reunió en las alturas a la nueva escena creativa de Barcelona entre DJs, performances y un skyline inolvidable.
Esa vocación experiencial se sintió con fuerza durante la inauguración, que convocó a una escena joven y creativa, junto a una generación Z magnética y estilosa, en una atmósfera marcada por la celebración, las performances y las sesiones de DJ que acompañaron la noche.

En el corazón del proyecto está una visión internacional y sólida. El concepto ha sido desarrollado bajo la dirección de Georgios Eleftheriadis, Head of Food & Beverage en Odyssey Hotel Group, con trayectoria en ciudades como Dubái, Berlín, Roma o Viena. Su planteamiento para CHIMÚ encuentra equilibrio entre hospitalidad excepcional, identidad culinaria y una atmósfera inmersiva.
A pie de establecimiento, esa visión toma forma bajo el liderazgo de Vincenzo Ricci, Food & Beverage Manager de LabTwentyTwo Barcelona, quien aporta una mirada dinámica, enérgica y profundamente conectada con la experiencia contemporánea.

Tras una renovación integral del interior, el espacio se revela como un oasis de calma y alta gastronomía, donde cada detalle ha sido pensado para elevar los sentidos. El interiorismo, cuidadosamente trabajado, acompaña sin imponerse; la luz crea una cadencia envolvente y el entorno invita a quedarse.
Durante el evento de inauguración, los shows, las performances y las sesiones de DJ reforzaron esa identidad de CHIMÚ como escenario de experiencias.
Todo en CHIMÚ parece concebido para que compartir sea un arte, desde una cena al atardecer hasta el tránsito natural hacia una noche marcada por la coctelería de autor y la música.

Hay aperturas que nacen con vocación de tendencia y otras que, sencillamente, consiguen capturar el instante exacto de una ciudad. CHIMÚ pertenece a esta segunda categoría. Porque en un momento en el que Barcelona reivindica nuevas formas de lujo, más sensoriales, más sociales y más ligadas al diseño y la experiencia, este rooftop irrumpe como uno de los escenarios más sugerentes de la temporada.
CHIMÚ fue, en su noche inaugural, el lugar donde las raíces milenarias se encontraron con la vanguardia urbana. Y también el punto en el que Barcelona volvió a demostrar que su escena gastronómica y lifestyle sigue encontrando nuevas alturas desde las que brillar.





