La moda española se celebra, se reivindica, se reconoce y se proyecta. Esa es, precisamente, la sensación que deja la presentación oficial de la III edición de los Premios Academia de la Moda Española, una convocatoria que este año refuerza su dimensión simbólica y real con una nueva sede, una puesta en escena más ambiciosa y una participación que confirma el excelente momento que vive el sector.
La gran fiesta tendrá lugar el próximo 30 de junio y se traslada al Gran Teatro Príncipe Pío, un espacio de mayor capacidad que permitirá ampliar el número de asistentes y elevar el impacto visual de una cita ya imprescindible en el calendario nacional.
La alfombra roja y la gala posterior encontrarán allí un nuevo marco, pensado para acompañar el crecimiento de unos galardones que, edición tras edición, afianzan su posición como escaparate de referencia para la creatividad española. Al frente de la gala estará Jesús Vázquez, mientras que la lectura de nominados ha corrido a cargo del periodista de TVE Rafael Muñoz y de Susana Cruz (Suma Cruz), premiada en 2024.
Desde la organización, el mensaje ha sido claro: esta edición marca un punto de madurez. Juan Duyos ha subrayado la consolidación del proyecto y la excelente acogida del sector, reflejada en el alto volumen de inscripciones recibidas. Una respuesta que confirma que estos premios han logrado convertirse en un sello prestigio para el ecosistema de la moda española.

Organizados por la Fundación Academia de la Moda Española y RTVE, estos galardones nacieron con un propósito preciso: reconocer el talento nacional y potenciar su proyección dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero también hay algo más profundo en su razón de ser. Los premios quieren situar la moda en el lugar que le corresponde: el de una industria cultural y creativa, capaz de representar excelencia, patrimonio, identidad y marca país.
En esa misma línea, María Eizaguirre Comendador, directora de Comunicación y Participación de RTVE, ha puesto el foco en la dimensión cultural de esta cita anual. Hablar de moda, vino a decir, es hablar de identidad, excelencia y patrimonio, pero también de una narrativa colectiva que España está aprendiendo a contar con una voz cada vez más sólida. La gala, además, promete combinar espectáculo, música y glamour con el pulso propio de una industria en plena ebullición.
Artesanía, innovación, empresa y talento emergente dibujan el nuevo mapa de una industria que reclama visibilidad cultural y proyección internacional
Este año, además, el relato conceptual de la ceremonia mira hacia dentro para iluminar aquello que tantas veces permanece fuera del foco. Sergio Álvarez ha defendido la necesidad de visibilizar los oficios técnicos y artesanos que sostienen el universo de la moda, desde los talleres hasta los procesos más minuciosos de producción. El leitmotiv de esta edición se construye precisamente sobre esa idea: dignificar las profesiones que hacen posible la moda y despertar nuevas vocaciones entre los más jóvenes. Un gesto necesario y oportuno en un momento en el que la conversación sobre lujo, autoría y excelencia vuelve a conectarse con el valor de las manos.

La escenografía de la gala también responderá a esa mirada dual entre espectáculo y oficio. El exterior del Gran Teatro Príncipe Pío, donde se ubicará la alfombra roja, evocará la energía visual de los desfiles, las pasarelas y los estudios fotográficos. En contraste, el interior de la gala se inspirará en el taller, ese territorio íntimo donde nace la verdadera magia: lejos del ruido, de los flashes y de la exposición inmediata. Una manera inteligente y sensible de recordar que detrás de toda pieza memorable existe siempre un proceso invisible que merece ser reconocido.
En cuanto a los nominados, esta tercera edición vuelve a demostrar la amplitud y diversidad del sector. Las 13 categorías abrazan desde la artesanía aplicada a la moda hasta la sostenibilidad, la innovación, el proyecto empresarial, la joyería, el calzado, la puesta en escena o el talento emergente. Entre los nombres seleccionados aparecen firmas, creadores y plataformas que hoy están definiendo el presente y el futuro de la moda española.
En Altas Artesanías aplicadas a la Moda destacan propuestas como Atelier Mariana Barturen, Corina Haute Couture Embroidery School, Las Hilanderas, Taller de bordados Paquili y Toni Pons, reivindicando la excelencia del trabajo manual y la transmisión del saber hacer. En la categoría de Embajador de la Moda Española, los nominados —Fundación Museo Cristóbal Balenciaga, Modaes, Nieves Álvarez, Rafael Muñoz y SModa – El País— representan distintas maneras de amplificar el valor cultural y mediático de la moda nacional.
También resulta especialmente significativa la categoría de Impulso y Difusión de la Moda Española, donde figuran plataformas y proyectos esenciales como Barcelona Bridal Fashion Week, el documental ‘David Delfín. Muestra tu herida’, Flash Moda – TVE, Gran Canaria Swim Week y Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Todos ellos han contribuido, desde distintos frentes, a expandir el alcance de una industria que hoy exige más relato, más contexto y más visibilidad.

En Mejor Colección, la selección refleja una temporada de gran riqueza creativa, con nombres como Acromatyx, Carlota Barrera, Devota & Lomba, Isabel Sanchís, Juan Vidal y Simorra. A ello se suman categorías tan relevantes como Mejor Colección de Calzado y Marroquinería, con firmas como Castañer, Hispanitas, Malababa, Pedro García y Tissa Fontaneda, y Mejor Colección de Joyería y Accesorios, donde figuran Beatriz Palacios, Helena Rohner, Isabel Guarch, Isidoro Hernández Joyas, Joyería Grassy y Juanjo Oliva.
La narrativa contemporánea de la moda también se cuela con fuerza en las categorías dedicadas a la presentación. En Mejor presentación: Desfile, destacan propuestas de Duyos, Isabel Sanchís, Juan Vidal, Juana Martín y Pedro del Hierro. Mientras, en Mejor presentación: Nuevos formatos, el premio abre la puerta a otras maneras de comunicar moda, con candidaturas como Carlota Barrera, CSDMM – UPM, Juan Vidal, Naranjo y ManéMané, y Paris64. Un síntoma claro de que el sector no solo evoluciona en diseño, sino también en lenguaje, experiencia y formato.
La tercera edición de los premios se traslada al Gran Teatro Príncipe Pío y refuerza su dimensión como gran escaparate de la moda española
El reconocimiento al músculo empresarial llega en Mejor Proyecto Empresarial, con firmas como Flabelus, Lola Casademunt, Rosa Clará, Silbon y Simorra, mientras que la categoría de Sostenibilidad e Innovación pone el acento en uno de los debates más decisivos del presente, con propuestas de Moda re-, Moisés Nieto, Pyratex, Sepiia y Silbon. Y en Talento Novel, una de las categorías más observadas, aparecen nombres que ya se perfilan como voces propias del futuro: Arturo Obegero AO, Benavente, Eñaut, Habey Club y Luis Berrendero.
Todas las propuestas nominadas fueron presentadas o desarrolladas en 2025 y han sido seleccionadas por los más de 130 miembros de la Academia de la Moda Española entre más de 250 candidaturas, una cifra que vuelve a confirmar la magnitud alcanzada por el certamen. Ese mismo cuerpo académico será el encargado de elegir a los ganadores, mientras que el Patronato de la Fundación concederá durante la gala dos reconocimientos especiales: el Premio Internacional y el Premio de Honor.
Más allá de los nombres y las categorías, hay un símbolo que resume la esencia de estos premios. El trofeo, creado por Helena Rohner, es un homenaje delicado a Cristóbal Balenciaga: una pieza inspirada en el movimiento de los tejidos y en los sombreros y tocados del gran modista vasco. Realizadas en cerámica y apoyadas sobre una base de nogal español, estas trece esculturas artesanales condensan en su forma todo lo que la moda española aspira a ser: memoria, oficio, belleza y legado.
Con esta tercera edición, los Premios Academia de la Moda Española celebran una industria entera. Una industria que mira al futuro sin renunciar a sus raíces, que entiende el valor de la artesanía tanto como el de la innovación, y que empieza a ocupar el espacio cultural que siempre mereció. El 30 de junio, Madrid volverá a recordarlo con una gala que promete ser mucho más que una entrega de premios: una declaración de intenciones para la moda española.




