lunes, septiembre 14, 2026
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    Taste of SLS debuta en Europa y convierte Barcelona en la gran fiesta del final del verano

    SLS Barcelona celebró el pasado 5 de septiembre el primer Taste of SLS de Europa con una noche excepcional frente al Mediterráneo. Gastronomía, música, diseño, performances y una de las convocatorias más atractivas del final del verano transformaron el hotel en una fiesta de principio a fin.

    Barcelona cerró el verano con una de esas noches que activan todas las conversaciones al día siguiente. El estreno europeo de Taste of SLS, celebrado en SLS Barcelona, reunió a más de 1.300 invitados en una convocatoria que concentró moda, creatividad, gastronomía, música y espectáculo en diferentes escenarios del resort. Una fiesta ambiciosa, visual y deliberadamente excesiva, exactamente en los códigos que han convertido a SLS en una de las marcas más reconocibles del hospitality internacional.

    Desde la llegada quedaba claro que no se trataba simplemente de una celebración. Una alfombra roja y una escenografía de superficies reflectantes marcaban la entrada a un recorrido concebido para ir descubriendo el hotel a medida que avanzaba la noche. Entre invitados del mundo creativo, perfiles de moda y rostros habituales del circuito social barcelonés, SLS consiguió reunir a una de las audiencias más atractivas de la rentrée de la ciudad.

    © SLS Barcelona. All rights reserved.

    La primera parada fue Deluxe, su lobby bar, que se convirtió rápidamente en uno de los puntos más fotografiados de la velada. Allí esperaba un candy bar de proporciones espectaculares, rodeado de dulces y presidido por un gran busto contemporáneo decorado con flores de azúcar, creación de la pastry chef Patricia Schmidt. Una instalación entre la pastelería y la escenografía que resumía bastante bien el espíritu de la noche: sofisticado, divertido y sin miedo al exceso.

    Más de 1.300 invitados convirtieron el estreno europeo de Taste of SLS en una de las grandes noches del final del verano barcelonés.

    Cócteles, música y actuaciones sorpresa fueron elevando el ritmo. Los performers aparecían entre el público y distintos rincones del lobby se transformaban inesperadamente en escenario, consiguiendo que la fiesta avanzara con ritmo. Todo podía ocurrir en cualquier momento, una idea que SLS manejó con inteligencia durante toda la noche.

    © SLS Barcelona. All rights reserved.

    En Lora, la atmósfera cambió. Cientos de velas encendidas y una puesta en escena teatral acompañaban el descenso hacia uno de los momentos gastronómicos centrales de la celebración. El fuego marcó la propuesta culinaria, con una cocina mediterránea basada en el producto y la brasa: kofta especiada, pollo marinado, calamar con harissa o chuletón de vaca madurada con chimichurri, además de pizzetas y diferentes bocados servidos hasta bien entrada la madrugada.

    La gastronomía no funcionaba como un elemento independiente, sino como parte del espectáculo. Música, cocina y performance compartían espacio mientras los asistentes se desplazaban libremente por el resort, construyendo cada uno su propia versión de la noche.

    © SLS Barcelona. All rights reserved.

    El siguiente escenario era inevitable: Cósmico, el rooftop de SLS Barcelona. Con el Mediterráneo y el skyline como fondo, la piscina apareció intervenida con grandes esferas plateadas flotantes que aportaban una estética casi cinematográfica al espacio. Sushi, gyozas crujientes, tsukune de pollo y una interpretación de la burger japonesa yoshoku llevaban aquí la propuesta gastronómica hacia Asia, mientras los cócteles y la música empezaban a empujar definitivamente la noche hacia la pista de baile.

    Del candy bar monumental de Deluxe a la piscina de Cósmico: SLS Barcelona convirtió cada espacio del hotel en una escena diferente.

    Y entonces llegó uno de esos momentos diseñados para romper cualquier previsión: un flashmob sorpresa irrumpió en la terraza y convirtió durante unos minutos todo Cósmico en una coreografía colectiva. El público respondió inmediatamente y la distancia entre espectáculo e invitados prácticamente desapareció.

    © SLS Barcelona. All rights reserved.

    A las once, Cósmico bajó el telón y comenzó After Lora. El mobiliario cedió espacio a la pista de baile y Deluxe y Lora entraron en una nueva fase, con DJs, performers y música hasta las dos de la madrugada. Era el último acto de una noche que había comenzado con dulces y champagne en el lobby y terminaba con el hotel completamente entregado a la celebración.

    El éxito del primer Taste of SLS en Europa confirmó también algo que Barcelona empieza a percibir desde la llegada del resort de lujo a Port Fòrum: SLS no pretende limitarse a ser un nuevo cinco estrellas frente al Mediterráneo. Su propuesta pasa por convertirse en un actor real de la vida social y cultural de la ciudad, capaz de mezclar restauración, diseño, nightlife y entretenimiento bajo una misma dirección estética.

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