Después del verano y con Barcelona recuperando poco a poco su ritmo habitual, Mandarin Oriental, Barcelona recibe de nuevo a Alex Scrimgeour para una residencia temporal dedicada al bienestar.
Scrimgeour es practicante de medicina tradicional china, acupunturista licenciado y masajista, y ha desarrollado una práctica muy vinculada a la reflexología facial Dien Chan, junto a técnicas de reflexología corporal, masaje terapéutico y acupuntura. Su estancia en Barcelona se desarrolla del 20 al 30 de septiembre dentro de la programación de especialistas internacionales que el hotel incorpora periódicamente a su Spa & Wellness.

El escenario hace el resto. Tras dejar atrás el movimiento de Passeig de Gràcia, el cambio de ritmo es inmediato. El Spa de Mandarin Oriental, Barcelona supera los 1.000 metros cuadrados e incluye piscina interior, en un ambiente de luz contenida, silencio y privacidad concebido para desconectar de la ciudad sin salir realmente de ella.
El rostro es el punto de partida, pero el trabajo de Alex Scrimgeour continúa mucho más allá de él.
La sesión permite entender por qué el trabajo de Scrimgeour se aleja del tratamiento facial convencional. En Dien Chan, una técnica vietnamita de reflexología facial, se trabajan diferentes puntos del rostro mediante masaje y pequeñas herramientas específicas.
La atención se concentra especialmente en cara, cabeza y cuello, combinándose posteriormente con técnicas corporales. El planteamiento busca aliviar tensiones y favorecer un estado general de relajación y equilibrio. La residencia incluye además reflexología corporal, masajes terapéuticos y acupuntura.

Y ahí está probablemente la parte más interesante de la propuesta: no se trata de una experiencia construida alrededor de un resultado estético inmediato, sino de una sesión completamente personalizada en la que Scrimgeour observa, pregunta y adapta el tratamiento a cada persona. El rostro es el punto de partida, pero el trabajo continúa más allá de él.
En pleno Passeig de Gràcia, Mandarin Oriental convierte el bienestar en uno de los pequeños lujos de volver a bajar el ritmo.
Las herramientas recorren diferentes zonas de la cara con movimientos precisos, alternando presión, masaje y estimulación de puntos reflejos. Poco a poco, el ritmo exterior desaparece. No hay artificio ni una escenografía excesiva alrededor del tratamiento; la sensación de exclusividad llega precisamente de la atención individual y del tiempo dedicado a cada sesión.

En un momento en el que el wellness ocupa un lugar cada vez mayor dentro de la hospitalidad de lujo, Mandarin Oriental, Barcelona apuesta por incorporar especialistas con prácticas muy concretas y durante periodos limitados, convirtiendo el spa también en un espacio de descubrimiento para quienes viven en la ciudad. El hotel sitúa esta residencia precisamente dentro de esa programación de expertos internacionales y experiencias altamente especializadas.
La visita de Alex Scrimgeour permanecerá disponible hasta el 30 de septiembre, con plazas limitadas y reserva sujeta a disponibilidad. Una buena excusa para cruzar las puertas de Mandarin Oriental y, durante un rato, permitir que Passeig de Gràcia siga funcionando fuera.


